FleKy escribió: |
un solteras/os contra casadas/os |
Papa-Léguas escribió: | ||
Hasta ahora a nadie se le había ocurrido una cosa así, pero creo que la idea tiene grandes posibilidades. De hecho se podrían repartir camisetas al inicio de la carrera, unas de un color y otras de otro, para identificar a cada bando, y establecer, además de la típica clasificación individual, otra colectiva. Con los resultados se podrían hacer virguerías desde un punto de vista analítico, y nos dirían mucho de lo que sucede con un runner cuando cruza la frontera del estado civil, en un sentido u otro, jejeje, tanto para varones como féminas, en sus respectivas categorías de edad. Si una información así cayera en mis manos, poco menos que podría convertirme en el Darwin del running, y elaborar una teoría de la evolución del runner que haría tambalearse las más arraigadas creencias y dogmatismos existentes hoy en día. Como por ejemplo esa tan extendida de que las obligaciones familiares afectan al tiempo e intensidad de la práctica deportiva y el rendimiento, cuando muchos sabemos que el running es para muchos la fórmula mágica de escaquearse, entre otras, de las labores domésticas. Naturalmente la filiación a cada bando sería totalmente voluntaria y sin necesidad de tener que acreditar nada, de manera que parejas de hecho o uniones del mismo sexo, correrían por los casados, o si así lo desean, con los solteros. Del mismo modo, si ese día estás peleado/picado con la/el parienta/e, podrías pasarte eventualmente al enemigo, o si sencillamente, te gusta más el color de la camiseta rival. Por ley natural, los solteros deberían ganar a los casados en función de su juventud y mayor predisposición a competir, pero la veteranía es un grado, y tampoco hay que olvidar la fuerza de la hinchada infantil, que estaría con sus papis, con los casados, aunque de estos últimos se puede esperar cualquier cosa. Son como pequeñas urracas que se tiran en picado a por todo lo que brilla, y seamos realistas, los solteros (que en su gran mayoría van de estrellas) brillan más. Aunque no todos, jeje, pues a partir de una cierta edad todos, solteros y casados, tenemos la misma pátina de óxido mate que nos convierte a los ojos del espectador en mera radiación de fondo. Hay tantas carreras ya, que es difícil que una cosa así llegue a ver la luz, pero lo mismo se podría pensar en su día de la carrera de la mujer, y ahí está, y de la de los calvos, y ahí está... ![]() Una última duda... ![]() ¿Triunfará el amor sobre el running? |